Microfinanzas en Bolivia
A lo largo de más de 20 años desde el surgimiento de las microfinanzas en Bolivia, los logros y lecciones aprendidas han demostrado que esta industria encarna, no sólo una lucha contra la pobreza, sino también una herramienta imprescindible de desarrollo económico para los países en vías de desarrollo. Se ha establecido que aquellos sectores de bajos ingresos (dedicados principalmente a la agricultura y al comercio informal) antes descartados como sujetos de crédito, representan un grupo de la población capaz de asumir un préstamo y mejorar sus condiciones de vida. Por ello, el crecimiento de la industria de microfinanzas ha situado a Bolivia como una de las principales referencias y modelo para otros países del mundo.
En un principio, las ONGs financiadas por agencias de cooperación, fueron quienes insertaron los programas de microfinanzas para atender a sectores no atendidos por la banca tradicional (como el sector informal y agrícola, que involucran gran parte de la población boliviana), pero con un fuerte componente de subsidio. En el caso boliviano, con el tiempo, muchas de estas entidades no gubernamentales se volvieron instituciones autosostenibles y atravesaron un proceso de regulación convirtiéndose en Fondos Financieros Privados (FFPs). Finalmente, gran parte de estas instituciones microfinancieras llegaron a tener una cartera más importante que la banca tradicional, a pesar de que los intereses que se otorga a los clientes de bajos recursos son más altos.
Este proceso ha permitido que actualmente, la industria de microfinanzas en Bolivia haya desarrollado distintas herramientas y tecnologías financieras, ofreciendo a los microempresarios un rápido y sencillo acceso a servicios financieros como el crédito (anteriormente restringido para el sector informal). Más aún, las entidades reguladas tienen la licencia para captar recursos provenientes de depósitos del público, lo cual brinda a los micro y pequeños empresarios la posibilidad de acceder al servicio de ahorro. De esta manera, las microfinanzas resultan fundamentales para el desarrollo y crecimiento económico del país.
Los gráficos siguientes explican el panorama de la evolución de las microfinanzas en Bolivia, tomando en cuenta el crecimiento de cartera, de los clientes y la reducción en las tasas de interés, a partir de los datos obtenidos de FINRURAL (Asociación de Instituciones Financieras para el Desarrollo Rural) –institución que agrupa instituciones no reguladas: ANED, EMPRENDER, CRECER, CIDRE, PRO MUJER, FONDECO, IDEPRO, DIACONÍA, FUBODE, FUNBODEM, FONCRESOL, IMPRO, SFR SARTAWI, y ASOFIN (Asociación de Entidades Financieras Especializadas en Microfinanzas) –institución que agrupa a entidades reguladas: Banco LOS ANDES PROCREDIT S.A., Banco SOLIDARIO S.A., FFP ECOFUTURO S.A., FFP FASSIL S.A., FFP FIE S.A., FFP FORTALEZA S.A., FFP PRODEM S.A., Fundación AGROCAPITAL– respecto a entidades microfinancieras reguladas y no reguladas.